Mi padre está orgulloso…

Mañana vamos a ser padres. Así, como suena. Por fin. Con mucha ilusión, teniendo a mi padre más presente que nunca, mañana vamos a ser padres.

Hoy leía este texto que escribí a mi niña, ya hace casi cinco años. Hoy es el día. Por fin.

 

“Ayer Teresa y yo rellenamos ese formulario que el Gobierno nos exige para darnos un certificado de idoneidad, un certificado que diga que podemos ser tus padres. Las preguntas han sido muy diversas, pero en mi pensamiento ahora, solo tengo una pregunta y una respuesta: ¿cuál es mi motivación para adoptarte? Quiero ofrecerte todo lo que yo soy. No quiero nada a cambio. Solo quiero que seas feliz. Porque yo soy feliz, porque mi vida es bonita y creo que no tengo derecho a quedármelo todo solo para mi. Quiero compartirlo contigo. Y además quiero hacer feliz a Teresa, que contestó a esa pregunta con un simple, “quiero ser madre”.

Teresa leía las preguntas y escribía. Yo compartía mis sentimientos con ella y a la vez tenia un atlas del mundo en mis manos. Y miraba el mapa de tu país. Si, de China, porque yo ya sé que vendrás de China. Y pensaba en ti. Ya estaba pensando en ti. Qué grande es tu país y que diferente tiene que ser de unas zonas a otras.

Me dicen que si todo sale bien, aproximadamente en enero de 2009 llegaras a nuestra casa. Como también nos dicen que tendrás 1 ó 2 añitos entonces, quizás hoy todavía, no hayas nacido. Y sin embargo, yo ya estoy pensando en ti.

Quiero decirte que no vendrás a llenar un vacío en nuestra vida. Tu no tienes que llenar nada ni tienes ninguna obligación con nosotros. La obligación es solo nuestra. Queremos darte lo mejor. Lo mejor de lo mejor. Educación, enseñarte el respeto a los demás y que seas una buena persona. No quiero darte nada, pero aunque no lo quieras, lo mío será tuyo.

Aunque no quiero mentirte. No te pido nada a cambio, pero quiero aprender contigo y de ti. Quiero que me enseñes, que me enseñes todas esas cosas que yo no sé y tu sí. Sé que puedo aprender muchas cosas de ti. Ojalá, tú me ayudes a mí. Yo, te juro, intentaré ayudarte a ti.

A veces pienso que es injusto sacarte de tu país, de tu cultura y de tus padres. Si, sobretodo cuando pienso en tus padres biológicos, pienso en esta injusticia. Ojalá pudiera mandarles un abrazo a tus padres biológicos. Mandarles una felicitación sincera, porque creo que dar un hijo en adopción, probablemente para no saber de él nunca más, es un inmenso acto de amor, un gran acto de amor, dar a un hijo para que tenga una vida mejor es casi como lo que hizo Dios, entregar a su hijo Jesús, para salvar de los pecados a los demás. Un gran signo de amor. Y quiero darles las gracias. Gracias, con el corazón en la mano.

Dentro de unos meses, los trabajadores del gobierno vendrán a nuestra casa y nos evaluarán, con ese formulario en la mano y dictaminarán si cumplimos las condiciones necesarias para poder ser tus padres. Estamos muy ilusionados, aunque a mí me gustaría que tú también lo estuvieras…”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s